16 de febrero de 2010

Hice llorar hasta a los Ángeles.

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Y es que no te quiero perder, seremos lo que quieras (no hay limitación). El horizonte es un balcón, el más allá no queda lejos y lo nuestro puede estar mejor. Yo pongo el alma con esmero, morirme viva es lo que quiero, hice llorar hasta a los ángeles (que me lo perdone Dios). Vale la pena que lo intentemos, es una prueba no tengas miedo, que se haga corto cualquier adiós. Que la noche dure amor.
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