Me dijiste: “siempre estoy de paso
pero puedo hacer una excepción…”.
Y yo crucé los dedos antes de cruzar tus besos
y desabrocharme el corazón.
pero puedo hacer una excepción…”.
Y yo crucé los dedos antes de cruzar tus besos
y desabrocharme el corazón.

Pero piden pista los rencores
y asoma el hocico la piedad.
Va a haber que hacer el bolso,
lagrimear, seguir el corso,
(y después vestirnos de olvidar...)







No hay comentarios:
Publicar un comentario